17 Nov

Accesorios galvanizados: aumentan la vida de sus equipos 

A la hora de evitar que un elemento se oxide es posible integrar dos metales en uno, de manera que el externo resguarda al interno. Así nacen los accesorios galvanizados, que le dan aliento a nuestras finanzas y a los activos de la empresa, ya que se encuentran protegidos de las inclemencias del clima y de ambientes que en condiciones normales resultan muy agresivos. 

Por lo general, el metal que protege es el zinc, el cual se oxida más rápido que el hierro, es menos noble que éste y produce un compuesto estable. Entonces, al someter el material ferroso o el acero a procesos galvanoplásticos se previene, asimismo, la corrosión causada por la humedad y el oxígeno del aire. 

Disminuyendo los costes de reemplazo 

Existen varios procedimientos para recubrir los materiales, dependiendo de la función que éstos cumplan. Entre ellos encontraríamos la galvanización en caliente o frío, aplicada con pistola, brocha o rodillo, ya sea en una cuba electrolítica o por laminación. 

La primera es una de las técnicas más populares, fiables y económicas, y se emplea en prácticamente todo tipo de industria que trabaja con acero. Representa casi la mitad del consumo mundial de zinc. Sus etapas son: 

  • Pre-tratamiento: incluye el desengrasado, para remover grasas y aceites de las piezas; el decapado con ácido clorhídrico diluido, que elimina los óxidos y otros contaminantes en la superficie férrica y el fluxado, que utiliza mezclas de sales y limpia profundamente los restos de cualquier impureza aún presente. 
  • Galvanización: es el proceso anticorrosivo propiamente dicho y se realiza por inmersión de los objetos en zinc fundido a unos 450 oC, colocando capas sucesivas de aleaciones Zn-Fe de diferentes concentraciones hasta llegar a la externa, donde el producto está 100% puro. 
  • Control de calidad: se hacen inspecciones visuales y ensayos de laboratorio para comprobar la idoneidad del procedimiento.  

Yendo al campo de las actividades diarias, en las construcciones podemos observar herramientas metálicas que se ven impecables sin importar el esfuerzo al que estén sometidas y cuánto trabajo se les exija. En ese caso, es probable que nos encontremos frente a un instrumento que ha sido recubierto utilizando algunas de las tecnologías anteriormente citadas, incrementando su vida útil.  

Por otra parte, también se realiza galvanizado de piezas ornamentales como hebillas de correas, botones de chaquetas, llaveros y diversos artículos que se recubren con cobre, estaño, bronce, níquel y plata. Es tradición con la bisutería usar el oro, pero en la actualidad tiene gran auge el empleo de rodio y platino.