25 Jun

Limpieza de amianto en comunidades de vecinos

limpieza de amianto

La limpieza de amianto es una gestión que debe tener carácter prioritario en las viviendas donde aún se encuentre presente este peligroso elemento. En vista de su alto nivel de toxicidad, la necesidad de removerlo cuando se detecta en las comunidades de vecinos es todavía mayor, puesto que también lo es la cantidad de personas que están en riesgo.

Ahora bien, la vida en comunidad no siempre es sencilla. A veces los presidentes no proceden de manera oportuna o contratan a compañías que no están inscritas en el RERA (Registro de Empresas con Riesgo por Amianto) y esta forma de actuar termina complicando la situación.

En este sentido, es preciso mencionar que aunque el presidente de la comunidad sea el responsable de contratar a la empresa que limpie el amianto y gestione los residuos, esto no significa que las decisiones relacionadas con dicho asunto dependen exclusivamente de él.

A todos los vecinos les interesa que un componente tan tóxico sea eliminado satisfactoriamente y, por consiguiente, el presidente no puede obstaculizar los acuerdos que tenga por objeto dicho fin. No obstante, estos deberán acordarse siguiendo las normas internas.

En ocasiones, la toma de decisiones relacionadas con esta clase de asuntos puede demorarse por la falta de acuerdo. Recordemos que dependiendo de la magnitud de la obra, algunas requerirán de unanimidad y, a veces, podemos encontrarnos con obstáculos tales como los intereses económicos o la negativa a realizar cambios a espacios privados. Por ello, es preciso saber cómo plantear nuestra propuesta.

En primer lugar, debemos evitar que se apodere de nosotros el pánico por el amianto. Ciertamente se trata de un elemento peligroso, pero solo constituye una amenaza cuando existe riesgo de inhalación de sus fibras. Por tanto, antes de exigir su eliminación, es recomendable sugerir una inspección.

Este tipo de medidas tiende a generar menos rechazo y es posible que la empresa encargada de realizarla no determine la urgencia de eliminación, pero sí recomiende otras acciones como la reparación, encapsulamiento o encerramiento.

En todo caso, no debemos quedarnos de brazos cruzados si tenemos la sospecha de riesgos por amianto. Este es un mineral muy peligroso y nuestra salud depende de la rapidez con que actuemos ante las amenazas.